BARRANCO LOS LANCES

Nuestro municipio se encuentra jalonado por diversos barrancos, algunos más escarpados y accesibles que otros, pero la mayoría presentan parajes de gran belleza, donde una orografía agreste y perturbadora contrasta con la exuberancia y frondosidad de la vegetación salvaje que crece en estas gargantas.

Al igual que la mayoría de los barrancos tinerfeños, los santaursuleros, debido a su origen volcánico, son profundos, con una gran verticalidad y bastante desnivel. En épocas de lluvias no es raro encontrar pequeños afluentes y algunas cascadas en los saltos o tramos superiores, de ahí que en su cauce sean comunes las galerías y pozos.

Los barrancos son el común denominador del relieve de Santa Úrsula, destacando cuatro de ellos que la recorren desde la cumbre hasta el mar, son los de Los Pinos, La Plaza, Hondo (o del Infierno) y Los Lances. Este último posee la cuenca más amplia, rasgo que podemos observar, sobretodo, en el tramo que recibe ese mismo nombre y que se halla separando la lomada del barrio de El Farrobillo de la de Lomo Hilos-El Dornajillo.

Esta impresionante hondonada se halla dominada por la vegetación de medianías, correspondiente al piso climático del termófilo, junto con los vestigios de la actividad agrícola que en un pasado -no muy lejano- dominaba nuestro entorno. Así lo demuestran los terrenos abancalados y la frondosa población de castaños que domina la parte superior de la zona, cuyo cambio de color marca la estacionalidad.

Este barranco no es posible recorrerlo en su totalidad a través de su cauce, debido a los saltos que se encuentran a lo largo de su recorrido. Si bien, es posible acceder a diferentes puntos y observarlo en su esplendor. Por un lado, desde Cuesta Perera, vía que lo cruza, podemos subir por la pista que transcurre por su curso hasta llegar a la galería del mismo nombre, Los Lances (cuyo acceso esta restringido). En este corto paseo llaman la atención los vestigios de antiguos canales y pasos de agua que lo atraviesan a distinta altura.

Más arriba el acceso es a pie, tanto desde la calle Las Tosqueras como desde Ojitos, ambas sendas de paso que tras el abandono de los bancales se han vuelto intransitables. Por último, el cauce se divide en dos barrancos: El Tilde y La Fortuna, en cuyo centro se encuentra el Lomo de Charcos Negros. Se puede llegar a este entorno -donde ya la laurisilva reclama su territorio- partiendo del Camino La Candelaria, desde tomaremos la vereda de La Pasada del Santo (galería del mismo nombre, cuyo acceso también es restringido) y a través del cauce ascender por la senda de Charcos Negros, que conecta con la vereda del Villano. Tal y como ocurre en el caso anterior, el desuso de estos caminos está llevando casi a su desaparición.

Sin duda los puntos de extracción de agua a lo largo del cauce son significativos y constituyen una muestra de la gran importancia de este enclave, tanto para nuestro municipio como para los colindantes, ya que muchas de estas perforaciones siguen suministrando agua hoy en día. Ya mencionamos las galerías de Los Lances y La Pasada del Santo, pero existen otras como la de Salto de La Fortuna y, ya en cotas superiores, El Río o Barranco Seco y el Salto de La Fortuna II.

En la parte inferior, Los Lances recibe otros nombres como barranco de El Farrobillo, de Acero, de la Cruz o de La Quinta, denominaciones más conocidas de algunos de los tramos de esta destacada cuenca de Santa Úrsula.

También es destacable en este espacio la antigua hacienda canaria que se halla situada al final de la calle Los Lances. Se trata de inmueble de arquitectura tradicional situado en un entorno agrícola de viñedos que se extienden en ese tramo inicial del barranco. Junto a la casona y en sus alrededores se erigen varias palmeras canarias, lo que unido a su ubicación dominante en el interior de la cuenca confieren al lugar un aspecto pintoresco y bucólico. No en vano este enclave ha sido utilizado en diversos reportajes fotográficos del municipio, pues el conjunto conforma una imagen de típica estampa canaria.

Este espacio singular constituye un auténtico ecosistema que acoge una rica biodiversidad, destacando especialmente la fauna invertebrada, con miles de especies catalogadas y un gran número de endemismos. Las paredes de este desfiladero y su cauce son un refugio para organismos vivos, como por ejemplo las comunidades rupícolas, habitando especies únicas de avifauna y un sin fin de formaciones vegetales propias de su bioclima.

También hay que tener en cuenta que gran parte del recorrido superior del barranco de Los Lances esta dentro de la Reserva Natural Especial de Las Palomas, lo que contribuye a la riqueza de su avifauna.

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2018-05-29T16:40:26+00:00